Silencio
No suelo centrarme nunca en ser clara y directa con mis palabras, más que nada porque pocas veces tengo la necesidad de exteriorizar lo que siento. Menos aún suelo encontrarme en la situación de hacerlo y de probar mis aptitudes. No soy chica de voz, sino de sentimiento.
Es curioso cómo todo el mundo siempre espera que se hable de todo, pero prefieran después que la nada invada sus vidas, con su silencio tan peculiar. Esa nada que fría, se va expandiendo, y nublando todo juicio, verdad y momento. Esa nada que deja fuera de jugada a otras cosas que antaño tenían un significado propio, como una mirada, como una risa, una caricia.
A veces no puedo hablar, no sé qué decir. Será que tengo la mente vacía, o el corazón demasiado rebosante de un algo que si en algún momento explota, saldrá a borbotones de mi boca. No lo tengo claro, no lo puedo explicar. Es como si ahora mismo estuviese en un espiral del caos, no puedo pensar, apenas escribir. De verdad, odio esta incongruencia. Mis palabras y mi silencio encontrados de repente, en una guerra donde no hay banderas ni propósito alguno. Sólo miedo a decir lo que nadie quiere oir. A decir esas palabras equivocadas que me lleven a la ruina.

(Pintor: Manet)
